Vacunas contra HPV

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Vacunas para la prevención de las infecciones por HPV

Introducción

El cáncer de cuello de útero es el segundo más común en las mujeres de todo el mundo, con 493,000 casos nuevos diagnosticados cada año. En los países en vías de desarrollo es el causante del mayor número de años de vida perdidos a causa del cáncer, con todo lo que esto puede suponer en familias cuya dependencia de la mujer es muy grande. Más del 80% de las muertes causadas por cáncer de cuello de útero en el mundo ocurren en estos países. Esta mayor incidencia en los países en desarrollo se debe en gran parte a la falta de programas de detección precoz de lesiones precancerosas, los cuales en el mundo desarrollado forman parte de lo habitual.


VPH

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El virus del Papiloma Humano (VPH) se ha relacionado con la aparición de cánceres a nivel genital como el carcinoma epidermoide en el cuello uterino, el ano y región perianal, la vulva y el pene. En un gran porcentaje (>75%), se encuentran secuencias de ADN de los tipos 16 y 18 del VPH en carcinomas epidermoides infiltrantes y sus precursores, tales como displasias graves o carcinomas in situ. Las verrugas genitales se asocian a otros tipos de VPH, entre ellos el 6 y 11.

La infección por VPH de alto riesgo produce efectos similares a los de la pérdida de genes supresores del cáncer, pues activa a las ciclinas, inhibe la apoptosis y combate el envejecimiento celular, lo que crea un ambiente propicio para el desarrollo del cáncer. No obstante, la infección por VPH no es suficiente para el desarrollo de cáncer, tal y cómo se ha observado en estudios de transmisión in vitro. Para la transformación maligna completa es necesario realizar una cotransferencia del ADN del virus con un gen RAS mutado, lo que demuestra que, seguramente, el VPH actúa junto con otros factores ambientales.

Vacunas para la prevención de las infecciones por HPV

Gardasil.jpg

En los últimos 15 años se ha dedicado mucho tiempo, recursos y esfuerzos en encontrar una solución viable a este problema de índole mundial.

En el año 2006 aparece la primera vacuna, Gardasil, y en Septiembre de 2007 la segunda, Cervarix.

GARDASIL

Gardasil es una vacuna frente al virus del papiloma humano (tipos 6, 11, 16, 18). Se trata de una suspensión inyectable en jeringa precargada. El 20 de Septiembre de 2006 se obtuvo la primera autorización para su uso.

Composición

Una dosis de Gardasil de 0,5 ml contiene aproximadamente:

  • Principio activo:
20 microgramos de proteína L1 del VPH Tipo 6
40 microgramos de proteína L1 del VPH Tipo 11
40 microgramos de proteína L1 del VPH Tipo 16
20 microgramos de proteína L1 del VPH Tipo 18

La proteína L1 se encuentra en forma de partículas similares al virus (“Virus Like Particles”, VLPs) producidas en células de levadura (Saccharomyces cerevisiae CANADE 3C-5 (cepa 1895)) por tecnología del ADN recombinante absorbida en hidroxifosfato sulfato de aluminio amorfo como adyuvante (225 microgramos de AL).

  • Excipientes:
Cloruro sódico
L-histidina
Polisorbato 80
Borato sódico
Agua para preparaciones inyectables

Indicaciones terapeúticas

Está indicada en la prevención de:

  • Lesiones genitales precancerosas (cervicales, vulvares y vaginales) y cáncer cervical relacionados causalmente con tipos oncológicos del VPH.
  • Verrugas genitales externas relacionadas causalmente con tipos específicos de VPH.

La indicación está basada en la demostración de la eficacia de Gardasil en mujeres adultas de 16 a 26 años, y en la demostración de inmunogenicidad de Gardasil en niños y adolescentes de 9 a 15 años de edad.

Su eficacia protectora no ha sido evaluada en varones.

Gardasil debe usarse de acuerdo con las recomendaciones oficiales.

Posología y forma de administración

El régimen de vacunación consiste en tres dosis separadas de 0,5 ml administradas a los dos meses la segunda dosis y a los seis la tercera (0, 2, 6 meses).

Si fuera necesario un régimen alternativo, la segunda dosis debe ser administrada al menos un mes después de la primera dosis y la tercera al menos tres meses después de la segunda dosis. Las tres dosis han de ser administradas en un periodo de un año.

No se ha establecido la necesidad de una dosis de recuerdo.

La vacuna debe administrarse mediante inyección intramuscular, preferentemente en la región deltoidea de la parte superior del brazo o en la zona anterolateral superior del muslo.

Contraindicaciones

Hipersensibilidad a los principios activos o a alguno de los excipientes.

Aquellos que desarrollen síntomas de hipersensibilidad después de una dosis de Gardasil no deben recibir más dosis.

La administración debe posponerse en individuos que padezcan una enfermedad aguda grave que curse con fiebre, siendo innecesario si es una infección leve.

Advertencias y precauciones especiales de empleo

La decisión de vacunar a una mujer debería tener en cuenta su riesgo de exposición previa al VPH y el beneficio potencial de la vacunación. Debe estar disponible un tratamiento médico en casa raro de reacciones anafilácticas tras la administración de la vacuna. Debe observarse cuidadosamente a los vacunados durante 15 minutos después de la administración de Gardasil.

La vacunación con Gardasil no asegura la protección completa de todos los vacunados. Además, solo protege frente a las enfermedades causadas por los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH y hasta cierto grado frente a las enfermedades causadas por ciertos tipos del VPH relacionados. Por tanto se deben continuar utilizando las precauciones apropiadas frente a las enfermedades de transmisión sexual.

Se ha demostrado en estudios experimentales (2, 3) que los tipos oncogénicos más prevalentes a nivel mundial en cáncer invasivo de cuello de útero son los siguientes: 16, 18, 31, 33, 35, 45, 52 y 58. Gardasil solo protege frente a los tipos 6, 11, 16 y 18, lo que hace imprescindible el uso de mecanismos de protección frente a enfermedades de transmisión sexual. Y de la misma manera es crucial el cribado rutinario en este tipo de infecciones.

Solo está indicado para uso profiláctico y no tiene efecto sobre infecciones activas o sobre la enfermedad clínica presente. Del mismo modo, no previene las lesiones debidas a un tipo del VPH en mujeres infectadas con él en el momento de la vacunación.

Hay que tener en cuenta la variabilidad en la prevalencia de los tipos del VPH en las diferentes zonas geográficas. Por ejemplo, en Guinea Ecuatorial (2) los tipos más frecuentes son cinco: 16, 33, 58, 18 y 31.

No hay datos sobre el uso de Gardasil en individuos inmunocomprometidos aunque podrían no responder a la vacuna.

Debe ser administrada con precaución en individuos con cualquier trastorno de la coagulación ya que puede aparecer hemorragia después de una administración intramuscular.

Actualmente se desconoce la duración de la protección. Se ha observado una eficacia protectora mantenida durante los 4,5 años posteriores a la vacunación. Están en marcha estudios de seguimiento a más largo plazo.

No existen datos de seguridad, inmunogenicidad o eficacia que apoyen la intercambiabilidad de Gardasil con otras vacunas frente al VPH.

Los datos de las investigaciones son insuficientes para recomendar su administración durante el embarazo. Sin embargo, es compatible en periodo de lactancia.

Interacciones

  • Uso con otras vacunas

En diversos estudios se ha observado que:

La administración concomitante de Gardasil con la vacuna frente a la hepatitis B (recombinante) no interfirió con la respuesta inmune a los tipos del VPH. Los índices de seroprotección no se vieron afectados. La media geométrica de la titulación de anticuerpos anti-HBs se redujo con la coadministración, pero se desconoce la relevancia clínica de esta observación.

Gardasil puede administrarse de forma concomitante con una vacuna de refuerzo combinada de difteria (d) y tétanos (T) con tos ferina (componente acelular) (ap) y/o poliomielitis (inactivada) (IPV) (vacunas de dTap, dT-IPV, dTap-IPV) sin interferencia significativa con la respuesta de anticuerpos a cualquiera de los componentes de cualquiera de las dos vacunas. Sin embargo, se ha observado una tendencia a GMTs anti-VPH más bajos en el grupo con administración concomitante. Se desconoce la relevancia clínica de esta observación. Esto se basa en los resultados de un ensayo clínico en el que una vacuna combinada de dTap-IPV se administró concomitantemente con la primera dosis de Gardasil.

No se ha estudiado la administración concomitante de Gardasil con otras vacunas diferentes a las anteriores.

  • Uso con anticonceptivos hormonales.

Durante los ensayos clínicos, el uso de anticonceptivos hormonales no pareció afectar a la respuesta inmune generada ante la vacunación con Gardasil.

Incompatibilidades

En ausencia de estudios de compatibilidad, esta vacuna no debe mezclarse con otros medicamentos.

Reacciones adversas

  • Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo:
Frecuentes: dolor en las extremidades.
  • Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
Muy frecuentes: pirexia.
Muy frecuentes: en el lugar de inyección: eritema, dolor, hinchazón.
Frecuentes: en el lugar de inyección: hematoma, prurito.
  • Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos:
Muy raras: broncoespasmo.
  • Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo:
Raras: urticaria.
  • Acontecimientos adversos espontáneos:
Trastornos de la sangre y del sistema linfático: púrpura trombocitopénica idiopática, linfadenopatía.
Trastornos del sistema inmunológico: reacciones de hipersensibilidad, incluyendo reacciones anafilácticas/anafilactoides.
Trastornos del sistema nervioso: síndrome de Guillain-Barré, mareo, dolor de cabeza, síncope acompañado algunas veces de movimientos tonicoclónicos.
Trastornos gastrointestinales: náuseas, vómitos.
Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo: artralgia, mialgia.
Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: astenia, escalofríos, fatiga, malestar.



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CERVARIX

Cervarix es una vacuna frente al virus del papiloma humano (tipos 16 y 18). Se trata de una suspensión inyectable en jeringa precargada.

El 20 de Septiembre de 2007 se obtuvo la primera autorización para su uso.

Composición

Una dosis de Cervarix de 0,5 ml contiene aproximadamente:

  • Principio activo:
20 microgramos de proteína L1 del VPH Tipo 16
20 microgramos de proteína L1 del VPH Tipo 18

La proteína L1 se encuentra en forma de partículas no infecciosas similares al virus (“Virus Like Particles”, VLPs) producidas por la tecnología del ADN recombinante mediante la utilización de un sistema de expresión en Baculovirus que utiliza células Hi-5 Rix4446 derivadas de Trichoplusia ni.

  • Excipientes:
Cloruro de sodio (NaCl)
Dihidrógeno fosfato de sodio dihidrato (NaH2PO4.2 H2O)
Agua para preparaciones inyectables


Indicaciones terapeúticas

Está indicada en la prevención de:

  • Lesiones genitales precancerosas (cervicales, vulvares y vaginales) y cáncer cervical relacionados causalmente con tipos oncológicos del VPH.
  • Verrugas genitales externas relacionadas causalmente con tipos específicos de VPH.

La indicación está basada en la demostración de la eficacia de Cervarix en mujeres adultas de 15 a 25 años de edad tras la vacunación con Cervarix y de la inmunogenicidad de la vacuna en niñas y mujeres de 10 a 25 años.

La utilización de Cervarix debe realizarse de acuerdo con las recomendaciones oficiales.

Posología y forma de administración

El esquema de vacunación recomendado es de 0, 1, 6 meses.

En el caso de que se requiera flexibilidad en el esquema de vacunación, se puede administrar la segunda dosis entre 1 y 2,5 meses después de la primera dosis y la tercera dosis entre 5 y 12 meses después de la primera dosis.

No se ha establecido la necesidad de una dosis de recuerdo.

Se recomienda que los sujetos que recibieron una primera dosis de Cervarix completen el ciclo de vacunación de 3 dosis con Cervarix.

Cervarix no está recomendada para uso en niñas de menos de 10 años de edad debido a la falta de datos de seguridad e inmunogenicidad en este grupo de edad.

Cervarix se debe inyectar por vía intramuscular en la región deltoidea.

Contraindicaciones

Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes.

Se debe posponer la administración de Cervarix en personas que padezcan enfermedades febriles agudas graves. Sin embargo, la presencia de una infección leve, como un resfriado, no es una contraindicación para la vacunación.

Advertencias y precauciones especiales de empleo

La decisión de vacunar a una mujer de forma individual debe tener en cuenta el riesgo que ésta tenga de una exposición previa a VPH y el beneficio potencial que ella puede obtener de la vacunación.

Como con todas las vacunas inyectables, se deberá disponer en todo momento del tratamiento y supervisión médica adecuados, para el caso poco frecuente de aparición de una reacción anafiláctica tras la administración de la vacuna. Después de cualquier vacunación, o incluso antes, se puede producir, especialmente en adolescentes, un síncope (desfallecimiento) como una respuesta psicógena a la inyección de la aguja. Durante la recuperación, éste puede ir acompañado de varios signos neurológicos tales como deterioro visual transitorio, parestesia y movimientos tónico clónicos en los miembros. Es importante que se disponga de procedimientos para evitar daños causados por las pérdidas de conocimiento.

Cervarix debe administrarse con precaución en personas con trombocitopenia o con trastornos de la coagulación, ya que en estos pacientes puede producirse una hemorragia tras la administración intramuscular.

Puede que no se obtenga una respuesta inmunitaria protectora en todos los vacunados. Cervarix sólo protegerá frente a las enfermedades causadas por los tipos 16 y 18 de VPH y, en cierta medida, frente a enfermedades causadas por otros tipos oncogénicos de VPH relacionados. Por lo tanto, se deben seguir utilizando las medidas de protección adecuadas frente a enfermedades de transmisión sexual.

Cervarix es sólo para uso profiláctico y no tiene efecto sobre infecciones activas por VPH o sobre enfermedad clínicamente establecida.

Cervarix no ha mostrado tener un efecto terapéutico. Por lo tanto, esta vacuna no está indicada para el tratamiento del cáncer de cérvix o de la neoplasia cervical intraepitelial (CIN). Tampoco está indicada para prevenir la progresión de otras lesiones relacionadas con VPH ya establecidas o infecciones presentes en el momento de la vacunación por tipos vacunales o no vacunales de VPH.

La vacunación no es un sustituto del cribado rutinario del cáncer de cérvix. Dado que ninguna vacuna es 100% efectiva y que Cervarix no proporcionará protección frente a cada tipo de VPH, o frente a infecciones por VPH presentes en el momento de la vacunación, el cribado rutinario del cáncer de cérvix sigue teniendo una importancia crítica y se deberían seguir las recomendaciones locales.

La duración de la protección no ha sido totalmente establecida. No se ha establecido ni el momento ni la necesidad de una(s) dosis de recuerdo.

No hay datos sobre el uso de Cervarix en sujetos con una alteración de la respuesta inmune tales como pacientes infectados por VIH o pacientes que estén recibiendo tratamiento inmunosupresor. Como con otras vacunas, puede que no se obtenga una respuesta inmune protectora en estos individuos.

No hay datos de seguridad, inmunogenicidad o eficacia que apoyen la intercambiabilidad de Cervarix con otras vacunas de VPH.

Los datos de las investigaciones son insuficientes para recomendar su administración durante el embarazo. Cervarix sólo debe usarse durante la lactancia cuando las posibles ventajas superen los riesgos potenciales.

No se han realizado estudios de los efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas


Interacciones

  • Uso con otras vacunas:

Cervarix se puede administrar concomitantemente con una vacuna combinada de recuerdo que contenga difteria (d), tétanos (T) y pertussis [acelular] (pa), con o sin poliomielitis inactivada (IPV), (vacunas dTpa, dTpa-IPV), sin producir una interferencia clínicamente relevante en la respuesta de anticuerpos a cualquiera de los componentes de cada vacuna.

La administración secuencial de la vacuna combinada dTpa-IPV seguida de la administración de Cervarix un mes después, tiende a producir GMT menores frente a VPH-16 y VPH-18 comparadas con las producidas cuando se administra Cervarix sola. Se desconoce la significación clínica de esta observación.

Cervarix se puede administrar concomitantemente con una vacuna combinada antihepatitis A (inactivada) y antihepatitis B (ADNr) (vacuna HAB). La administración de Cervarix al mismo tiempo que Twinrix (vacuna HAB) ha demostrado que no existe una interferencia clínicamente relevante en la respuesta de anticuerpos frente a los antígenos de VPH y hepatitis A. La media geométrica de los títulos de anticuerpos anti-HBs fue más baja con la coadministración, pero no se conoce la importancia clínica de esta observación, puesto que las tasas de seroprotección permanecen inalteradas.

En caso de que se administre Cervarix simultáneamente con otra vacuna inyectable, las vacunas siempre se deben administrar en sitios diferentes de inyección.

  • Uso con anticonceptivos hormonales:

No hay evidencia de que el uso de anticonceptivos hormonales tenga un impacto en la eficacia de Cervarix.

  • Uso con medicamentos inmunosupresores sistémicos:

Como con otras vacunas, cabe esperar que no se alcance una respuesta adecuada en pacientes que estén recibiendo una terapia inmunosupresora.


Incompatibilidades

En ausencia de estudios de compatibilidad, esta vacuna no debe mezclarse con otros medicamentos.

Reacciones adversas

La reacción adversa observada más frecuentemente después de la administración de la vacuna fue dolor en el lugar de la inyección, que ocurrió después de la administración del 78% de las dosis. La mayoría de estas reacciones fueron de gravedad leve a moderada y no tuvieron una duración prolongada. Las reacciones adversas consideradas como al menos posiblemente relacionadas con la vacunación se han clasificado por frecuencias

  • Infecciones e infestaciones:
Poco frecuentes: infección del tracto respiratorio superior. 
  • Trastornos del sistema nervioso:
Muy Frecuentes: cefalea. 
Poco frecuentes: mareos. 
  • Trastornos gastrointestinales:
Frecuentes: síntomas gastrointestinales incluyendo náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. 
  • Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo:
Frecuentes: picor/prurito, erupción, urticaria. 
  • Trastornos músculoesqueléticos y del tejido conjuntivo:
Muy Frecuentes: mialgia.
Frecuentes: artralgia.
  • Trastornos generales y alteraciones en el lugar de la administración:
Muy Frecuentes: reacciones en el lugar de la inyección incluyendo dolor, enrojecimiento, inflamación, cansancio. 
Frecuentes: fiebre (≥38°C). 
Poco frecuentes: otras reacciones en el lugar de la inyección como induración, parestesia local. 
  • Acontecimientos adversos espontáneos
Trastornos de la sangre y del sistema linfático: Linfadenopatía. 
Trastornos del sistema inmunológico: Reacciones alérgicas (incluyendo reacciones anafilácticas y anafilactoides), angioedema.
Trastornos del sistema nervioso: Síncope o respuestas vasovagales a la inyección, algunas veces acompañadas por movimientos tónico clónicos.

Actualidad de las vacunas

En el mundo

Documento de posición de la OMS sobre las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH)

Este documento de posición de la OMS resume la información de base esencial sobre la enfermedad causada por el VPH y presenta las recomendaciones de la Organización sobre el uso de las vacunas anti-VPH en los programas, con especial énfasis en la vacunación contra el cáncer cervicouterino.

La infección persistente por tipos de VPH oncogénicos es una condición previa para que se desarrolle el cáncer cervicouterino, una enfermedad que cada año afecta a alrededor de 500 000 mujeres y provoca 260 000 muertes en todo el mundo. Los tipos 16 y 18 del virus causan por sí solos alrededor del 70% del total de casos de cáncer cervicouterino. La infección por VPH puede manifestarse también como cáncer de vagina, vulva, pene o ano, y es la causa de algunos cánceres de cabeza y cuello. Además, los tipos 6 y 11 del VPH causan verrugas anogenitales y papilomatosis respiratoria recurrente. Los VPH se transmiten principalmente por vía sexual. Si bien la mayoría de las personas se infectan poco después de iniciar su vida sexual, el cáncer cervicouterino afecta sólo a una pequeña fracción de las infectadas y puede tardar décadas en desarrollarse. La mayoría de las afectadas por las enfermedades que causa el VPH son mujeres adultas de países de ingresos bajos.

Recientemente se han empezado a comercializar dos vacunas anti-VPH basadas en partículas similares a virus, no infecciosas, obtenidas por técnicas de recombinación del ADN. Se recomienda la aplicación de tres dosis intramusculares de la vacuna en un periodo de 6 meses; todavía no se ha establecido si son necesarias dosis de refuerzo. Las dos vacunas son igualmente seguras y se ha demostrado que protegen casi por completo contra las lesiones precancerosas y otras lesiones anogenitales causadas por los tipos de VPH que contiene cada una de ellas durante los 5-6 años que han abarcado los estudios de observación hasta el momento. La coherencia de estas observaciones es un poderoso indicio de que pueden lograrse tasas de protección similarmente altas contra el cáncer cervicouterino.

La OMS recomienda incluir la vacunación contra el VPH en los programas nacionales de inmunización allí donde la prevención del cáncer cervicouterino sea una prioridad de salud pública; la adopción de la vacuna sea viable en términos programáticos y sostenible económicamente, y se haya analizado apropiadamente la costoeficacia de la medida. Como las vacunas anti-VPH confieren la máxima protección en las mujeres sin contacto previo con los tipos de VPH usados en la vacuna, los programas de inmunización anti-VPH deben dar prioridad inicialmente al logro de una alta cobertura en la población diana principal, que son las niñas de 9-10 a 13 años. En lo posible, estos programas deben inscribirse en una estrategia coordinada que incluya educación sobre los comportamientos de riesgo de infección por VPH e información que explicite que la vacunación no sustituye a los programas de cribado sistemático del cáncer cervicouterino.



En nuestro país

En España, la prevalencia de infección por VHP es una de las más bajas de Europa. Los genotipos detectados mas frecuentes son el VPH16 y 18. Se ha identificado un mayor riesgo asociado a un mayor número de parejas sexuales así como una suave tendencia decreciente con la edad.

La incidencia de cáncer cervical en España, se ha estimado en 2002 por la IARC(International Agency of Research on Cancer) en 2103 casos nuevos de cáncer de cuello de útero, lo que supone una tasa estandarizada de 7,6 casos por 100.000 mujeres, una de las más bajas de Europa. La mortalidad detectada en 2004 por el INE ha sido de 538 fallecimientos por cáncer de cuello de útero, lo que supone una tasa ajustada por edad de 2 muertes por 100.000 mujeres, con una edad media de defunción de 60,5 años.

El análisis de la tendencia mediante modelos de edad-periodo-cohorte, indica para España que el riesgo de presentar cáncer de cuello de útero ha ido aumentando de forma clara para la cohorte de nacimiento, probablemente debido a cambios socioculturales que han modificado la probabilidad de la exposición al virus en las sucesivas generaciones de mujeres.



Preguntas frecuentes (FAQ)

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¿Qué es el VPH?

El VPH es un virus muy extendido que ataca aproximadamente al 75% u 80% de los hombres y las mujeres alguna vez en su vida. En la mayoría de los casos, el VPH desaparece solo. Pero algunas personas no logran eliminar ciertos tipos de VPH, y esto podría ocasionarles consecuencias graves: en el caso de las mujeres, cáncer cervicouterino, vulvar y vaginal. Otros tipos de VPH pueden provocar verrugas genitales tanto en hombres como en mujeres. Y no hay manera de predecir quién eliminará el virus y quién no. Son un grupo de más de 100 tipos de virus, entre los que se encuentran los denominados de "alto riesgo" que pueden producir cáncer. Algunos de estos tipos de virus están presentes en el 99,7% de los cánceres de cuello uterino, por lo que la infección por VPH es considerada como causa necesaria, aunque no suficiente, para desarrollarlo.

¿Quiénes se contagian el VPH?

Si hablamos del VPH, las mujeres sólo conforman la mitad de la estadística. Cualquiera puede contagiarse el virus al tener contacto genital de cualquier clase, no necesariamente relaciones sexuales, con una persona infectada. Muchas personas están infectadas con el virus sin saberlo, ya que el VPH a menudo no presenta signos ni síntomas. Eso significa que es posible contagiarse o contagiar a otras personas sin siquiera saberlo.


¿Qué es el cáncer cervicouterino?

El cáncer cervicouterino es el cáncer del cuello uterino (la parte más baja del útero, que se comunica con la vagina). En Estados Unidos, todos los días a 30 mujeres se les diagnostica cáncer cervicouterino (alrededor de 11,000 mujeres al año). A diferencia de otros tipos de cáncer, se considera que el cáncer cervicouterino no se transmite genéticamente, sino que es causado por ciertos tipos de VPH.


¿Cómo se llega a padecer cáncer de cuello uterino?

En algunas mujeres la infección por VPH se mantiene en el tiempo (Infección Persistente) y puede originar anomalías en las células del cuello uterino que en ocasiones terminan en cáncer en un plazo de 20 o 30 años.


¿Se puede prevenir?

La infección por VPH por su mecanismo de difusión, se puede prevenir igual que el resto de enfermedades de transmisión sexual, practicando el sexo seguro. Para la detección precoz de lesiones en el cuello uterino y el desarrollo de cáncer se han implantado desde hace muchos años los programas de cribado que consisten en la realización de citologías periódicas. La gran novedad es que recientemente se han comercializado dos vacunas que contienen como mínimo los 2 tipos de VPH, el 16 y el 18, que se encuentran con más frecuencia en los cánceres de cuello uterino diagnosticados en el mundo.


¿Quién debe vacunarse?

Las vacunas están autorizadas en Europa para mujeres de entre 9 y 26 años.


¿Cómo debo vacunarme?

Para que la vacuna sea eficaz, se administra en tres dosis repartidas en un plazo de 6 meses. La primera cuando corresponda, la segunda uno o dos meses después (depende del tipo de vacuna) y la tercera y última a los seis meses de la primera. Se inyecta por vía intramuscular en la región superior del brazo.


¿Cuánto tiempo dura la protección de la vacuna?

Aún no se sabe si el efecto de la vacuna dura toda la vida o si serán necesarias dosis de recuerdo. De momento se ha demostrado que los niveles de protección se mantienen altos por lo menos 5 años. En su momento se informará a las personas vacunadas si tienen que recibir alguna otra dosis.


¿Será necesario hacerse citologías si ya se está vacunada?

Las revisiones ginecológicas son necesarias en cualquier caso. La vacuna contiene 2 de los tipos de VPH de alto riesgo (16 y 18), que son los que causan el 70% de los casos de cáncer de cuello uterino. Dado que hay un 30% de casos de cáncer que no lo provocan esos virus, es muy importante el continuar realizándose citologías con la frecuencia marcada por el ginecólogo.


¿Se pueden vacunar personas que no tengan 14 años?

En la actualidad se están realizando muchos estudios para conocer la posibilidad de vacunar en ambos sexos y en edades más avanzadas. De momento, las vacunas están solo autorizadas en Europa para mujeres de entre 9 y 26 años. Hay que tener en cuenta que, como se trata de una enfermedad de transmisión sexual y estas vacunas no tienen capacidad de curar, sólo de prevenir, la eficacia máxima de la vacunación se obtiene antes del inicio de las relaciones sexuales. Pero también puede ser efectiva en el caso de mujeres mayores de 14 años, que ya tengan relaciones sexuales, siempre y cuando no tengan una infección persistente con los VPH 16 y 18, ya que entonces la vacuna no sería efectiva. En el caso de tener más de 14 años y querer vacunarse, la vacuna puede adquirirse en la farmacia.

Bibliografía

Artículos

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