Diferencia entre revisiones de «Tumor Odontogeno Adenomatoide»

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Revisión del 20:27 25 mar 2015

Anexo al Tema 22. Tumor Odontógeno Adenomatoide

Definición

El tumor odontógeno adenomatoide (TOA) es una lesión odontogénica benigna bien circunscrita derivada del epitelio odontógeno con muy baja tendencia a la recidiva. De crecimiento lento y poco invasiva. Muestra una morfología muy peculiar (apariencia basaloide con estructuras glanduliformes, calcificaciones esferulares, presencia de material amiloide y aspecto “adenomatoso”) que facilitan su reconocimiento histológico. Suele presentarse alrededor de las coronas de los dientes anteriores no erupcionados en pacientes jóvenes. A pesar de haberse denominado también adenoameloblastoma o tumor ameloblástico adenomatoide, el TOA es una lesión benigna con una muy baja tendencia a la recidiva, mostrando una morfología muy peculiar (apariencia basaloide con estructuras glanduliformes, calcificaciones esferulares, presencia de material amiloide) que facilitan su reconocimiento histológico.

Se conocen tres variantes de TOA:

  1. Folicular.
  2. Extrafolicular.
  3. Periférico.

Sinonimia

El TOA se denomina a veces tumor adenomatoide odontógeno.

Epidemiología

El crecimiento de los TOA es lento existiendo tres formas o subvariedades clínicas, todas ellas dotadas de la misma histología:

  • La forma folicular (que representa el 73% de los TAO), con una localización central, mostrándose como un área quística unilocular de carácter radiolúcido en relación a un diente no erupcionado o impactado (generalmente el canino), simulando la imagen de un quiste dentígero;
  • La forma extrafolicular (24%), asimismo de localización central pero sin relación con una estructura dentaria, y que puede ser confundido con quistes periapicales y otras lesiones quísticas y tumorales de los maxilares;
  • La forma periférica, la más infrecuente (3%), que afecta la mucosa gingival, y que a menudo es calificada preoperatoriamente de épulis fibroso o fibroma gingival.

Otros datos epidemiológicos importantes de comentar son su predilección por el sexo femenino y en la zona de caninos superiores.

Es más frecuente en la raza negra

Representa sólo el 0.1 % del total de tumores y quistes de los maxilares y el 3% de los tumores odontogénicos.

Localizaciones principales de localización

El TOA aparece en pacientes jóvenes, generalmente mujeres en la segunda década de la vida, a menudo como una lesión radiolúcida, de aspecto quístico unilocular, en asociación a un diente, usualmente canino, no erupcionado.

Presentación clínica, sintomatología

El TOA se presenta como una masa o tumefacción de tamaño variable Este tumor a menudo se encuentra asociado a la corona de un diente retenido, principalmente el canino superior, y en ocasiones puede presentarse en localización extra ósea como una tumoración gingival.

Aunque es frecuente en la zona anterior del maxilar superior, se han reportado casos de TOA localizado en la mandíbula entre las raíces del canino y primer premolar.

Cursa una evolución asintomática aunque a la palpación puede producir ligero dolor y crepitación.

Las radiografías panorámica, oclusal y periapicales muestran una lesión radiolúcida, unilocular y de márgenes bien definidos.

Histopatología

El TOA está constituido por una capsula externa de tejido conjuntivo fibroso, que rodea una formación nodular de células epiteliales. El resto del tejido puede ser sólido o contener áreas quísticas focales. Los nódulos están formados por células epiteliales fusiformes que están a menudo en una disposición arremolinada. Dispersas la mayoría de las lesiones se observan estructuras ductales, constituidas por una disposición circular de células cilíndricas con depósitos interpuestos de material eosinófilo positivo para el ácido peryodico-Shiff (PAS). Se considera que es una forma de membrana basal. Las calcificaciones esféricas suelen estar dispersas por todo el epitelio, pero no son un hallazgo constante. El estroma contiene a veces áreas difusas de material hialino.

En ocasiones se pueden observar focos de calcificación distrófica dentro de la lesión, entre las células epiteliales Con frecuencia esta lesión puede contener áreas localizadas que recuerdan al tumor odontogénico epitelial calcificante o tumor de Pindborg, con abundante mineralización y material amiloide globular; sin embargo, es importante señalar que este hallazgo no altera el carácter benigno de la lesión.

Diagnóstico Diferencial

Cuando la variante folicular del TOA se presenta sin evidencias radiográficas de calcificaciones, puede sugerirse como diagnóstico diferencial al quiste dentígero, aunque los hallazgos radiográficos del TOA también pueden simular queratoquiste, ameloblastoma, quiste odontogénico calcificante y tumor odontogénico epitelial calcificante, haciendo difícil el diagnóstico. Por la diversidad de patrones radiográficos de las otras variantes de esta lesión, que usualmente se aprecia bien definida, también se debe considerar al quiste radicular e infrecuentemente al quiste residual, por lo que es importante contar con una radiografía periapical, ya que esta radiografía puede detectar depósitos discretos de calcificaciones que la ortopantomografía puede omitir. El TOA posee tres características clínicas frecuentes que sugieren su presencia:

  1. Afecta a pacientes jóvenes (primeras tres décadas de la vida)
  2. Comúnmente se presenta en la región anterior del maxilar, a menudo asociado a uno o más dientes retenidos y
  3. Predomina en mujeres.

Datos todos ellos que sugieren su diagnóstico, aunque también los quistes dentígeros podrían presentar estos hallazgos.

La clasificación de tumores odontogénicos de la OMS de 1992 clasificaba al TOA dentro del grupo de tumores de epitelio odontogénico con ectomesénquima odontogénico, con o sin formación de tejido dental duro, pero en la actual edición de la OMS se agrupa como una lesión de origen epitelial sin participación del mesénquima, ya que se considera que el material dentinoide que puede presentarse adyacente a la lesión es producto de metaplasma y no de verdadera inducción ectomesenquimatosa.

Características radiográficas

En los casos asociados a dientes retenidos la lesión usualmente se presenta como una lesión radiolúcida bien definida en situación pericoronal y en ocasiones se observan finas áreas radiopacas dispersas dentro de la lesión, las cuales indican la presencia de tejido mineralizado. La lesión puede ocasionar divergencia en las raíces dentales.

Es habitualmente unilocular pero por lo menos cuatro casos de lesiones multiloculares se ha reportado en la literatura.

Aunque habitualmente está asociado a la corona de un solo diente retenido, también puede relacionarse con las coronas de varios dientes retenidos.

Layton dice que este tumor se presenta con frecuencia como una radiolucencia de 1.5 a 3cm de diámetro en la zona anterior del maxilar superior comúnmente asociada a la corona de un diente retenido.

Aunque como ya se mencionó la localización más frecuente es la zona canina superior hay un caso reportado de esta lesión asociada a un tercer molar superior retenido.

Pronóstico

Cuando se trata de lesiones pequeñas, el pronóstico es bueno ya que se elimina quirúrgicamente sin dificultad y en su mayoría no hay recidiva. Mientras que si las lesiones son grandes, el pronóstico es reservado ya que conllevan una gran pérdida ósea y adelgazan peligrosamente al hueso, existiendo el riesgo de producir fractura patológica del maxilar comprometido.

Bibliografía

Recursos de Internet

  1. http://books.google.es/books?id=quNVwwFOmfgC&printsec=frontcover&dq=sapp+patologia+maxilofacial&sig=ACfU3U04usU-iIPbnzrKBPXI0LaDlvJTVw#PPA2,M1
  2. http://www.medigraphic.com/pdfs/juarez/ju-2006/ju062f.pdf
  3. http://www.unbosque.edu.co/facultades/odontologia/revista/vol121/tumorodontogenico.pdf
  4. http://books.google.es/books?id=quNVwwFOmfgC&printsec=frontcover#PPA146,M1
  5. http://books.google.es/books?id=quNVwwFOmfgC&printsec=frontcover#PPA147,M1
  6. http://www.actaodontologica.com/ediciones/2005/3/tumor_odontogenico_adenomatoide.asp
  7. http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S000163652005000300012&lng=en&nrm=iso

Libros de texto

  1. Philip Sapp J, Eversole LR, Wysocki GP. Patología oral y maxilofacial contemporánea. 2 ed. Elsevier. pp. 145-147
  2. Barnes L.“World Health Organization classification of tumours. Pathology and genetics of the head and the neck tumours”. pp. 304
  3. Cardesa A, Pieter J, Slootweg. Pathology of the Head and Neck”. Ed. Spriger-Verlag, 2006. pp. 112-113