Diferencia entre revisiones de «Patologia de la pituitaria»

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El pronóstico es excelente, sobretodo y como siempre, si se acompaña de un buen tratamiento y control por parte del endocrino.
 
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Bibliografía:
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Robbins y Cotran. Patología estructural y funcional. 7ª Edición. V. Kumar, A. K. Abbas, N. Fausto. Editorial Elsevier.
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Intramed. “Tumores suprarrenales descubiertos accidentalmente”. Disponible en:
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http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=45413
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Netdoctor. “Adenomas adrenales”. Disponible en:
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http://www.netdoctor.es/XML/verArticuloMenu.jsp?XML=000355
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Medline. “Síndrome de Cushing debido a un tumor suprarrenal”. Disponible en:
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http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000407.htm
  
  
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Microscópicamente son ampliamente variables, desde lesiones con grados mínimos de atipia hasta neoplasias muy anaplásicas compuestas de células gigantes; aunque también podemos encontrar tumores medianos con grados moderados de anaplasia formados por células fusiformes.
 
Microscópicamente son ampliamente variables, desde lesiones con grados mínimos de atipia hasta neoplasias muy anaplásicas compuestas de células gigantes; aunque también podemos encontrar tumores medianos con grados moderados de anaplasia formados por células fusiformes.
 
Existe una gran incidencia de infiltración a la Vena Suprarrenal, la Vena Cava y los linfáticos vecinos por parte de los carcinomas suprarrenales; a su vez, también es frecuente encontrar metástasis hacia los ganglios regionales y periaórticos. Otras formas de metástasis pueden ser a otras vísceras retroperineales y a los pulmones, siendo raro las metástasis óseas.
 
Existe una gran incidencia de infiltración a la Vena Suprarrenal, la Vena Cava y los linfáticos vecinos por parte de los carcinomas suprarrenales; a su vez, también es frecuente encontrar metástasis hacia los ganglios regionales y periaórticos. Otras formas de metástasis pueden ser a otras vísceras retroperineales y a los pulmones, siendo raro las metástasis óseas.
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Bibliografía:
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Robbins y Cotran. Patología estructural y funcional. 7ª Edición. V. Kumar, A. K. Abbas, N. Fausto. Editorial Elsevier.
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“Carcinoma de la glándula suprarrenal”. A. Larrad Jiménez. Disponible en:
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http://www.aecirujanos.es/revisiones_cirugia/revision_conjunto_junio2000.doc

Revisión del 15:28 23 ene 2011

ADENOMA DE LA CORTEZA ADRENAL



Morfología

Los adenomas suprarrenales son tumores benignos amarillentos o amarillos marronáceos por estar compuestos de lípidos, que se rodean de una cápsula y que suelen presentarse de manera solitaria y circunscrita. Por norma general, son tumores pequeños, de diámetro entre 1 o 2 cm y un peso menor a 30 g.

Microscópicamente se forman de células similares a las situadas en la zona fasciculada de la corteza normal; el núcleo suele ser de pequeño tamaño, con algunos grados de pleomorfismo.

La mayoría de los adenomas corticales no producen hiperfunción, y se diagnostican de manera accidental en el momento de una autopsia o prueba de imagen no relacionada con esta causa. Como curiosidad, al adenoma suprarrenal se le denomina clásicamente “incidentaloma” debido a su descubrimiento de manera casual durante la examinación para el estudio de otras patologías diferentes.

Etiología

Las causas del adenoma de la corteza suprarrenal no son muy conocidas, si bien se suele asociar a mutaciones de ciertos genes aún no identificados. Es frecuente que se encuentren asociados a enfermedades genéticas como por ejemplo la neoplasia endocrina múltiple tipo I, el síndrome de Beckwith-Wiedemann, y en el complejo de Carney; o en pacientes con alteraciones en la producción de hormonas esteroideas (sintetizadas en la corteza suprarrenal), sobretodo si ésta se produce de manera descontrolada.

Epidemiología

La incidencia de este tipo de neoplasias aumenta con la edad, pero no se han descubierto hasta ahora factores de riesgo predisponentes y, por lo tanto, prevención alguna.

Sintomatología

La mayoría de los adenomas adrenales cursa sin provocar síntomas en el paciente, aunque una vez detectado se observa una ligera hipersecreción de hormonas esteroideas (sobretodo corticoides). La producción elevada de hormonas dará lugar a ciertos síndromes: síndrome de Cushing (por exceso de corticoides) y síndrome de Conn (por exceso de aldosterona), entre otros. A veces estos adenomas sangran y dan lugar a dolor de espalda, pero es algo poco frecuente y raro.

Tratamiento

La mayoría de los adenomas de la corteza adrenal son resecables, por lo que su tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica del mismo o de la glándula, dependiendo del tamaño y características de la lesión. Pero existen casos en los que, si el tumor es no-funcionante y se puede controlar de manera periódica, podemos llevar a cabo un tratamiento conservador.

En caso de alteraciones hormonales éstas deben ser tratadas.

El pronóstico es excelente, sobretodo y como siempre, si se acompaña de un buen tratamiento y control por parte del endocrino.

Bibliografía: Robbins y Cotran. Patología estructural y funcional. 7ª Edición. V. Kumar, A. K. Abbas, N. Fausto. Editorial Elsevier. Intramed. “Tumores suprarrenales descubiertos accidentalmente”. Disponible en: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=45413 Netdoctor. “Adenomas adrenales”. Disponible en: http://www.netdoctor.es/XML/verArticuloMenu.jsp?XML=000355 Medline. “Síndrome de Cushing debido a un tumor suprarrenal”. Disponible en: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000407.htm



CARCINOMA DE LA CORTEZA ADRENAL


Introducción

Aunque son neoplasias poco frecuentes, tienen un grado alto de malignidad, esto se debe a que su diagnóstico suele ser tardío, y se acompaña de invasiones vasculares, además de otras metástasis. Este hecho supone que el carcinoma suprarrenal sea considerado en la mayoría de los casos incurable, pero cabe resaltar que, si su diagnóstico fuera precoz, podría ser tratable.

Clínica

Por lo general, tienen más probabilidad de ser funcionales que los adenomas, por lo tanto, suelen asociarse a una clínica de virilización u otras características propias del hiperadrenalismo. Esto nos hace pensar que el diagnóstico tardío se deba a la no manifestación de sintomatología, puesto que ésta se hace evidente en estadíos avanzados.

Epidemiología

Los carcinomas de la corteza suprarrenal son neoplasias raras que encontramos a cualquier edad, incluso en niños. Es ligeramente más frecuente en mujeres, sobretodo hacia la cuarta década de vida. Su incidencia supone el 0,02 % de todos los cánceres, por lo que se consideran muy raros.

Etiología

Nos encontramos ante un cáncer cuyas causas desconocemos, que no presenta factores predisponentes conocidos. Parece presentar cierta relación con la sobreestimulación de las glándulas con ACTH.

Morfología

Son tumores muy malignos, de gran tamaño, entorno a los 20 cm de diámetro, aunque pueden desarrollarse aún más. Son de color amarillento, en la mayoría de los casos presentan áreas de hemorragia, degeneración quística y necrosis. Además suelen tener cápsula. Microscópicamente son ampliamente variables, desde lesiones con grados mínimos de atipia hasta neoplasias muy anaplásicas compuestas de células gigantes; aunque también podemos encontrar tumores medianos con grados moderados de anaplasia formados por células fusiformes. Existe una gran incidencia de infiltración a la Vena Suprarrenal, la Vena Cava y los linfáticos vecinos por parte de los carcinomas suprarrenales; a su vez, también es frecuente encontrar metástasis hacia los ganglios regionales y periaórticos. Otras formas de metástasis pueden ser a otras vísceras retroperineales y a los pulmones, siendo raro las metástasis óseas.

Bibliografía: Robbins y Cotran. Patología estructural y funcional. 7ª Edición. V. Kumar, A. K. Abbas, N. Fausto. Editorial Elsevier. “Carcinoma de la glándula suprarrenal”. A. Larrad Jiménez. Disponible en: http://www.aecirujanos.es/revisiones_cirugia/revision_conjunto_junio2000.doc