Cistadenocarcinoma

De misapuntes
Revisión del 20:56 29 jun 2009 de Emoro (Discusión | contribuciones) (Rasgos macroscópicos del tumor)

Saltar a: navegación, buscar

Anexo al Tema 27. Cistadenocarcinoma

Desarrollado por Mª J. Criado, Enero de 2007

Definición

A la hora de hablar de cistadenocarcinoma vamos a poder distinguir entre dos tipos: por una parte mucinoso y por otra seroso. Ambos tumores van a ser análogos prácticamente. Aunque van a diferenciarse en que en el mucinoso el epitelio está formado por células secretoras de mucina, y además este tipo de tumor tiene menos posibilidades de ser maligno que el seroso.

Los cistadenocarcinomas serosos suelen ser quistes uniloculares revestidos por células columnares. A veces por debajo del epitelio podemos encontrar tejido conectivo en una cantidad razonable, en estos casos hablaremos de adenofibromas o cistoadenofibromas. Los tumores malignos son de gran tamaño y suelen haberse diseminado por el peritoneo en el momento del diagnóstico. Estos tumores están formados por células epiteliales que forman papilas de pequeño tamaño aunque también podemos divisar zonas de crecimiento sólido. En algunas ocasiones podemos observar microcalcificaciones concéntricas conocidas con el nombre de cuerpos de psammoma.

Los mucinosos se tratan de tumores quísticos de gran tamaño multiloculados con contenido mucoso.

En el apéndice traspasará la pared de este para implantarse en la cavidad peritoneal, donde dará lugar a un depósito de mucina llamándose ahora seudomixoma peritoneal.

A nivel del ovario suele ser quístico aunque también lo podemos encontrar sólido. Otra terminología

No sólo vamos a encontrar este tipo de tumor con esta denominación, otro modo de designarlo es con la terminología cistoadenoma.

Epidemiología

Los tumores serosos son el 30% del total de tumores de afectación ovárica, de estos el 60% son benignos, un 15% malignos borderline, es decir, con escaso potencial de malignificación y el 25% malignos.

Los tumores mucinosos representan el 25% de todos los tumores de ovario, de estos el 80% son benignos, el 10-15% de malignidad borderline y el restante 5-10% malignos. Un 2-5% de estos tumores suelen asociarse a mucoceles del apéndice y seudomixoma peritoneal.

Localización principal de presentación

Los lugares de principal manifestación van a ser el apéndice, el ovario y el páncreas.

Presentaciones clínicas, sintomatológicas

En el caso del carcinoma a nivel del páncreas tiene un crecimiento inicial asintomático por ello cuando se diagnostica tiene ya un tamaño considerable y ha dado metástasis. Quizá una de las primeras manifestaciones clínicas es el signo de Courvoisier (dilatación no dolorosa de la vesícula biliar) además también observaremos otros signos como: anorexia, pérdida de peso, caquexia y trastornos de la coagulación entre otros.

A nivel del apéndice las manifestaciones clínicas más características son el dolor abdominal y cambios en hábito intestinal.

Rasgos macroscópicos del tumor

Las características macroscópicas del cistadenocarcinoma:

  1. A nivel seroso: son unas estructuras grandes (de 30 a 40 cm de diámetro) esféricas u ovaladas. Presentan un revestimiento con irregularidades debido a la penetración del tumor en la serosa. Si le damos un corte transversal los tumores quísticos más pequeños poseen una sola cavidad mientras que los más grandes están divididos por muchos tabiques, encontrando dentro de dichas cavidades líquido seroso o incluso un poco de moco, además podemos observar como de ellas salen unas prologanciones papilares. En muchas ocasiones podemos encontrar microcalcificaciones, conocidas con el nombre de cuerpos de psammoma.
  2. A nivel mucinoso: a simple vista es casi imposible diferenciarlo del seroso, varían en el contenido del quiste, que en este caso encontraremos mucho más moco. Podemos hablar de algunas diferencias entre ambos ya que este será de mayor tamaño probablemente y las formaciones papilares menos habituales.

Histopatología

A nivel histopatológico hablaremos de las siguientes características:

  • En el cistadenocarcinoma seroso: las células del revestimiento son anaplásicas y hay infiltraciones del estroma.
  • En el cistadenocarcinoma mucinoso: desde este punto de vista podemos clasificar a los tumores mucinosos en tres tipos dependiendo de la capacidad productora de las células de mucina. Como comentábamos al principio cuando este tumor atraviesa la pared del apéndice y produce depósitos de mucina en el peritoneo deja de llamarse así para transformarse en un seudomixoma peritoneal.

Diagnóstico diferencial

Este tipo de cáncer en el páncreas puede ser confundido con la pancreatitis crónica y con el tejido normal en la ampolla de Vater.

Pronóstico

El pronóstico de este cáncer va a variar dependiendo del tipo de cistadenoma del que hablemos. La tasa de supervivencia a los 5 años en pacientes con un tumor seroso borderline en estadio I es del 95-100% y del 71% para pacientes con todos los estadios, si hablamos de carcinomas serosos malignos el porcentaje desciende al 67% y al 20% respectivamente.

En los mucinosos la supervivencia a los 10 años para un tumor borderline es del 95-100% si se considera sólo el estadio I, cuando se consideran todos los estadios el porcentaje es del 71%. Si hablamos de tumores mucinosos malignos en estadio I la supervivencia es del 70-85% mientras que si consideramos todos los estadios la posibilidad de superar dicho tumor desciende drásticamente hasta un 20%.

En el caso de padecer un cistadenocarcinoma en el páncreas el pronóstico es fatal sólo el 10% viven al año del diagnóstico y casi ninguno supera los 5, esto se debe al avance rápido de la enfermedad y a la gran red vascular y linfática de la zona, que favorece la metástasis.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Kumar, Cotran y Robbins. Patología humana. 7ª Ed; Madrid: Elsevier, 2004
  2. Pardo Mindán, F.J. Anatomía patológica. 2ª Ed; Madrid: Harcourt, 2000