Tumores de los apendices cutaneos: Tricoepitelioma

De misapuntes
Saltar a: navegación, buscar

Tumores de los apéndices cutáneos

Tricoepitelioma

Existen cientos de neoplasias benignas que surgen en los apéndices cutáneos. Aunque algunas no muestran una conducta agresiva y permanecen localizadas, pueden confundir-se con ciertos tipos de canceres cutáneos (p. ej., carcinoma basocelular). Ciertos tumores de los apéndices cutáneos se asocian con patrones de herencia mendeliana y se dan como lesiones desfigurantes múltiples. En algunos casos, estas lesiones sirven como marcadores de un tumor maligno interno, como en el caso de los tricolemomas múltiples y el carcinoma de mama del síndrome de Cowden. Aportamos aquí unos ejemplos seleccionados para ilustrar las neoplasias de los folículos pilosos, glándulas ecrinas y glándulas apocrinas.

Los tumores de los apéndices son con frecuencia pápulas o nódulos solitarios o múltiples de color carne, clínicamente indeterminados. Algunos tienen una predisposición para darse en superficies corporales específicas. Por ejemplo, el poroma ecrino se da predominantemente en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. El cilindroma, tumor apendicular con diferenciación apocrina, suele producirse en la frente y en el cuero cabelludo, donde la confluencia de nódulos, con el tiempo, puede producir un crecimiento a modo de sombrero, y de aquí el nombre de tumor en turbante. Estas lesiones pueden heredarse de modo dominante y aparecer en un principio en las primeras fases de la vida. En comparación, los siringomas, lesiones de diferenciación ecrina, suelen darse como pápulas múltiples de pequeño tamaño de color tostado en la vecindad de los parpados inferiores. Los tricoepiteliomas, que muestran diferenciación folicular, se heredan de modo dominante cuando se ven como pápulas múltiples semitransparentes cupuliformes que afectan a la cara, cuero cabelludo, cuello y parte superior del tronco.

El cilindroma se halla compuesto de islotes de células que se asemejan a las de la epidermis normal o las de la capa de células basales de los anejos (células basaloides). Estos islotes se ajustan como piezas de un rompecabezas en el interior de una matriz dérmica fibrosa. El tricoepitelioma es una proliferación de células basaloides que forman estructuras primitivas que se asemejan a los folículos pilosos. El tumor mixto (siringoma condroide) esta compuesto de conductos variablemente dilatados parecidos a las glándulas sudoríparas rodeados por una matriz de color azul-gris con rasgos de cartílago verdadero. El tricolemoma es una proliferación localizada de células de color rosa pálido, vítreo, que se asemejan ala porción superior del folículo piloso (infundíbulo). El hidradenoma papilifero esta compuesto de conductos revestidos por células de tipo apocrino que muestran una secreción con decapitación característica y una estroma fibrosa.

Aunque la mayoría de los tumores de los apéndices cutáneos son benignos, también existen variantes malignas. El carcinoma sebáceo, p. ej., se angina de las glándulas de Meibomio del párpado y puede seguir un curso biológico agresivo con metástasis sistémicas. Los carcinomas ecrinos y apocrinos se confunden con frecuencia con adenocarcinomas metastásicas de la piel debido a su tendencia a la formación de glándulas abortivas.

Referencias