Hemangioma cavernoso

De misapuntes
Saltar a: navegación, buscar

Hemangioma cavernoso

Los hemangiomas cavernosos son menos frecuente que los hemangiomas capilares Hemangioma capilar, pero comparten distribución anatómica y edad. Suelen ser de mayor tamaño aunque peor delimitados y afectan a estructuras profundas con más frecuencia que los hemangiomas capilares. Requieren cirugía ya que cabe la probabilidad de que se presenten como localmente destructivos y porque no suelen tener la tendencia a regresar. Se caracteriza por ser una masa esponjosa, blanda, roja o azul de 1 a 2 centímetros de diámetro. No es frecuente encontrar formas gigantes que afectan a grandes áreas subcutáneas de la cara, las extremidades u otras regiones del cuerpo. Desde el punto de vista histológico, la masa está bien definida, pero no encapsulada, y está formada por grandes espacios vasculares cavernosos, llenos parcialmente o completamente de sangre y separados por una estroma escasa de tejido conectivo. Es frecuente la presencia de trombosis intravascular con calcificación distrófica asociada.

Con mucha frecuencia estos tumores carecen de significado clínico; no obstante, pueden suponer un problema estético. Son vulnerables a la ulceración y la hemorragia en el caso de que se produjese un traumatismo. Asimismo, es importante remarcar que deben ser distinguidas de lesiones más ominosas cuando se visualizan mediante tomografía computarizada (TC) y/o resonancia magnética (RM). Los hemangionas localizados en el encéfalo suponen un mayor riesgo pues pueden provocar síntomas de presión o romperse. En la enfermedad de von Hippel-Lindau, la cual es una enfermedad sistémica rara, los hemangiomas cavernosos se hallan localizados en el cerebelo, en el tronco del encéfalo y en el globo ocular asociado a lesiones angiomatosas similares o neoplasias quística en el páncreas e hígado y otras neoplasias viscerales.