Discusión:Patologia de la piel (II)

De misapuntes
Saltar a: navegación, buscar

'''ALOPECIA'''

Se llama alopecia a la caída, disminución o pérdida patológica del pelo localizada o generalizada, temporal ó definitiva de cualquier tipo u origen. Para un entendimiento adecuado de las alopecias es necesario conocer que el crecimiento del pelo es cíclico, pasando por 3 etapas:

1ª etapa anágena (de crecimiento) que dura de 2 a 6 años, en la que el pelo crece 1 cm. cada mes

2º catágeno, un periodo de reposo que dura unas 3 semanas

3º estapa telógena o de caída del pelo (cayendo de forma imperceptible entre 80-100 cabellos/día.) que dura de 3 a 4 meses.

Las alopecias representan entre el 3% y el 8% de las primeras consultas en Dermatología. En Atención Primaria, el paciente más común es un hombre joven que consulta por alopecia androgenética (calvicie común). Existen diversas clasificaciones de las alopecias, pero desde un punto de vista pronóstico se suele distinguir entre dos tipos básicos:

Alopecias cicatriciales (irreversibles)

Alopecias no cicatriciales (potencialmente reversibles)

En ambas se produce un desprendimiento del cabello a nivel del folículo, pero en el primer caso existe una destrucción de éste que lo hace irrecuperable y en el caso de las no cicatriciales el folículo no se destruye, sufre cambios funcionales que podrían ser recuperables. La única excepción es la alopecia androgenética que, aunque no es cicatricial es lentamente progresiva e irrecuperable.

Alopecias no cicatriciales: Son muy comunes y pueden mejorar o curarse por medio de tratamientos e incluso algunas se revierten espontáneamente sin necesidad de ser tratadas. En este tipo de alopecias el folículo piloso tiene un comportamiento patológico pero sigue con vida a menos que la alopecia se extienda por períodos muy largos (alopecia común o androgenética). Podemos clasificarlas de la siguiente manera:

- Alopecia androgénica: se la conoce también como alopecia androgenética, prematura o calvicie común. Afecta a muchos hombres y rara vez a las mujeres. Si padeces alopecia androgenética -como la mayoría de los hombres- te recomiendo echar un vistazo a la izquierda y chequear en la Escala Norwood qué tipo/grado de alopecia tienes. Te será muy útil para saber si algún tratamiento puede darte resultados. Si tu grado es muy avanzado (5, 6 o 7) tendrás que pensar en una intervención quirúrgica o simplemente aceptar que eres calvo. No hay tratamientos que hayan demostrado ser efectivos en grados tan avanzados. Los andrógenos son las hormonas responsables de la caída del cabello y es por eso que muchos de los tratamientos actuales inhiben lo producción de las mismas. Si la calvicie continúa avanzando y los folículos pilosos mueren, el proceso se torna irreversible y no existe tratamiento para restablecer la situación. Solamente puede repararse trasplantando folículos vivos de otras zonas hacia la coronilla y las entradas; un microtrasplante capilar. Lo ideal por supuesto, es combatir la caída mientras los folículos tienen vida. La mujer es más afortunada que el hombre ya que la alopecia androgenética solamente aparece en la parte delantera de cuero cabelludo dejando el cabello más ralo pero en raras ocasiones llega a tener zonas totalmente despobladas como en el hombre.

Alopecia areata: se desconoce la causa pero sus síntomas son claros: parches redondos en la cabeza totalmente despoblados de cabello. Alopecia total (AT) es cuando se pierde completamente el pelo del cuero cabelludo. En los casos de Alopecia universal (AU), se pierde el pelo de todo el cuerpo. Aún no existen tratamientos totalmente efectivos para este tipo de alopecia. Las terapias que se utilizan con medianos resultados son: luz ultravioleta, corticosteroides tópicos, inyecciones de esteroides o agentes irritantes para excitar a los folículos estimulando el crecimiento del cabello.

Alopecia traumática: puede ser provocada por el uso de secadores de pelo, peines metálicos o cualquier otro elemento capaz de generar lesiones en el cuero cabelludo. También puede generarse cuando el paciente -en un estado maníaco- se arranca los pelos a sí mismo. A esta patología se la conoce como tricotilomanía.

Alopecia difusa (Efluvio telogénico crónico): el término “Efluvio telogénico” fue acuñado por Kligman en el año 1961. Es la pérdida aguda del pelo tras enfermedades sistémicas crónicas, estrés emocional, enfermedades febriles o parto. En éste último, el efluvio telogénico puede durar hasta 6 meses para luego recuperarse totalmente.

Alopecia por drogas o fármacos: la vitamina A en grandes dosis, los citostáticos, antitiroideos, anticoagulates, el mercurio y el ácido valproico son capaces de producir alopecia. Cuando la droga se suspende la alopecia desaparece.

Alopecia por enfermedades sistémicas: de origen endocrino, infeccioso, Lupus eritematoso o déficit nutricional.

Alopecia por síndromes hereditarios: en el caso de la atriquia congénita, el individio carece de pelo. También la encontramos en la alopecia triangular temporal, en el síndrome de la pérdida del cabello en anagén, en la hipoplasia del pelo y el cartílago, en el síndrome de Menkes, en la displasia ectodérmica anhidrótica y en el síndrome tricorrinofalángico.


Alopecias cicatriciales: Lamentablemente este tipo de alopecias suele ser irreversible porque existe un daño, malformación o ruptura total de la estructura folicular. No existe un tratamiento o droga que ayude en una cabellera con folículos inertes. Si existieran zonas no dañadas puede recurrirse a un implante capilar. Las alopecias cicatriciales se clasifican de esta forma:


- Alopecias infecciosas: micóticas (querión, candidiasis, favus); bacterianas (sífilis, lepra, acné necrótico); virales (herpes, varicela); protozoarias (Leishmaniasis).


- Alopecias por agentes físicoquímicos: agentes cáusticos, traumatismos mecánicos, quemaduras y rediodermitis por rayos X. Tengamos en cuenta que los folículos son sensibles a las radiaciones.


- Alopecias tumorales: tumores dérmicos y metástasis. Mastocitos, epiteliomas basocelulares o espinocelulares, linfomas y tumores anexiales.


- Alopecias por dermatosis: síndrome de Graham-Little, dermatomiositis, mucinosis folicular y sarcoidosis.


- Alopecias por enfermedades hereditarias: poroqueratosis de Mibelli, nevus epidérmico, enfermedad de Darier, ictiosis y aplasia cutis.


- Alopecias síndromes clínicos decalvantes: dermatosis pustulosa erosiva, foliculitis decalvante, alopecia parvimaculata y pseudopelada.


Clasificación de las alopecias según Escala Norwood


Tipo II La región frontotemporal presenta pequeñas recesiones (entradas) que tienden a ser simétricas. Comienza una leve pérdida del cabello y la densidad disminuye en la parte frontal. Cuando se inicia un tratamiento en este estado, los resultados suelen ser excelentes.


Tipo III Si bien la caída del cabello suele ser mínima, este es el primer grado que se considera como calvicie. En el tipo 3V (Vertex) la pérdida se manifiesta también en la zona de la coronilla y suele dilatarse con el paso del tiempo. Los tratamientos en este estado también tienen excelentes resultados.


Tipo IV Claramente es un grado más avanzado de calvicie. Podemos observar que la recesión en la zona frontal y frontotemporal es más pronunciada que en el grado III. La densidad del cabello se reduce notablemente de la misma manera que sucede en la zona de la coronilla. Todavía en este estado los tratamientos pueden dar buenos resultados.


Tipo V Comienza a desaparece a franja de cabello que separa las zonas de la coronilla y frontotemporal. Ahora parece una calvicie generalizada pero en realidad está profundamente localizada en ambas zonas. Es una calvicie bien avanzada y los tratamientos -no quirúrgicos- pocas veces ayudan.


Tipo VI y Tipo VII En el tipo VI con seguridad el puente o franja que separaba ambas zonas ha desaparecido. La calvicie comienza a extenderse de manera lateral y hacia la zona posterior. El tipo VII es el grado más avanzado de calvicie. El cabello solo existe en la zona de la nuca y en los laterales (arriba de las orejas). En estos grados, no existe ningún tratamiendo, droga o loción que pueda ayudar.


Referencias:

Harrison, Principios de Medicina Interna 16ª Ediciñon. 2005. Ed. Mc Graw Hill

http://www.fisterra.com/guias2/alopecia.asp