Carcinoma Odontogeno

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Anexo al Tema 22. Carcinoma Odontógeno

Introducción

Los tumores odontógenos son exclusivos de los maxilares y se originan a partir del tejido asociado al desarrollo del diente.

Su atractivo e importancia radican en el hecho de ser una patología específica y única de los maxilares, así como en sus particulares características clínicas e histopatológicas.

La formación del diente se origina durante la embriogénesis produciéndose a partir del epitelio oral que cubre los procesos alveolares, maxilares y mandibulares.

Se inicia como una gemación de la capa celular basal situada encima de cada localización específica donde aparecerán los dientes.

Varios tumores odontógenos pueden ser localmente destructores e incluso amenazar la vida.

La denominación de malignicidad se reserva más bien para aquellos en los que se han presentado metástasis. También se usa para predecir con anticipación el comportamiento futuro de algunas lesiones odontógenas que tienen rasgos citológicos asociados con la malignidad.

Definición

El Carcinoma Odontógeno es una lesión intraósea agresiva y destructiva de la mandíbula o el maxilar, que está constituida por células epiteliales poco diferenciadas y células claras con un patrón que recuerda la odontogénesis temprana.

Sinonimia

  • Ameloblastoma periférico.
  • Ameloblastoma secundario.
  • Carcinoma ameloblástico.
  • Ameloblastoma metastatizante.
  • Ameloblastoma metastatizante (maligno).
  • Carcinoma ameloblástico - tipo primario.
  • Carcinoma ameloblástico - tipo secundario (desdiferenciado) intraóseo.
  • Carcinoma ameloblástico - tipo secundario (desdiferenciado) periférico.
  • Carcinoma de células escamosas intraóseo primario - tipo sólido.
  • Carcinoma de células escamosas intraóseo derivado del tumor odontógeno queratoquístico.
  • Carcinoma de células escamosas intraóseo derivado de quistes odontógenos.
  • Carcinoma odontógeno de células claras.
  • Carcinoma odontógeno de células fantasma.

Epidemiología

El Carcinoma Odontógeno se ha descrito como un quiste odontogénico que histopatológicamente presenta un epitelio plano estratificado, cuya superficie está uniformemente ortoqueratinizada. Crowley et al. lo describieron clínicamente como una entidad solitaria, asintomática, generalmente pequeña, radiolúcida, que no produce expansión de las corticales óseas y con frecuencia localizada en la región posterior de la mandíbula.

El Carcinoma Odontógeno muestra una mayor incidencia en hombres que en mujeres con una relación de 3.2:1, la edad de afectación se encuentra en un rango comprendido entre la 2da y 4ta década de la vida, con una edad promedio de 35.4 años.

Localizaciones Principales de Presentación

Más frecuente en mandíbula, zona molar y premolar en relación a piezas incluidas, y en la región de incisivos superiores o inferiores, el 75% en mandíbula: cuerpo y rama; zona de 3°s molares inferiores, generalmente no compromete al cóndilo, en zona de 2° premolar y molar, zona de caninos superior.

Presentación Clínica y Sintomatología

Sobresale entre los quistes maxilaer. Se denomina así según W. Burket, ya que este quiste se origina de "la lámina dental prefuncional superflua", localizada principalmente en la región del tercer molar, y también del epitelio mucoso superficial ; tiene gran interés su tendencia a recurrir después de la intervención quirúrgica inicial y la presencia de un revestimiento queratinizante. Este quiste ocurre como un hallazgo aislado y también acompañado de otras lesiones epidérmicas en el síndrome de carcinoma nevoide de células basales. Regezzi le denomina una lesión que se origina de los restos de la lámina dental que presenta como característica un alto grado de recurrencia.

Anatomía Patológica

Histológicamente, el Carcinoma Odontógeno posee una pared quística delineada por un epitelio escamoso estratificado delgado y uniforme a menos que haya inflamación. La capa basal está bien definida, compuesta por células columnares o cuboidales, generalmente hipercromáticas, que se disponen en forma de empalizada. La capa espinosa es delgada y a menudo muestra una transición directa de la capa de células basales. Las células de la capa espinosa frecuentemente presentan edema intracelular. La superficie luminal está recubierta por paraqueratina, que a menudo aparece corrugada o en forma de ondas. La interface epitelio-conjuntivo es plana, sin embargo, la separación del epitelio es frecuentemente observada. La luz del quiste puede contener un líquido seroso o más frecuentemente un material blanquecino que consiste en queratina. Pequeños quistes satélites, así como cordones o islas de epitelio odontogénico pueden ser observados en la pared fibrosa. Puede existir la formación de queratina en algunos quistes odontogénicos generalmente no queratinizados, aunque en estos casos la queratina con frecuencia es paraqueratinizada. Sin embargo, puede presentarse la formación de ortoqueratina como un proceso focal, muy diferente a la ortoqueratinización total y uniforme que apreciamos en el Carcinoma Odontógeno.

Diagnóstico Diferencial

La lesión que con mayor frecuencia puede confundirse con este tumor es el Quiste debido a la asociación de ambos a la corona de un diente retenido. Sin embargo, un dato radiográfico que puede ser útil para diferenciarlos es la presencia de material calcificado dentro del tumor, aunque no todos los casos de TOA presentan esta característica. En otras ocasiones el aspecto macroscópico del espécimen permite identificar en el interior de la cavidad al tumor en forma de proyecciones papilares o sólidas de color blanco-amarillento bien delimitadas por una gruesa cápsula fibrosa. El diagnóstico diferencial, entonces, comprende Enfermedad Periodontal, Granuloma Piogénico, Tumor Odontogénico Periférico, Quiste Dentígero y lesiones más graves como el Ameloblastoma y el Carcinoma Epidermoide.

Tratamiento y Pronóstico

Es importante realizar una evaluación completa del paciente, que debe ir desde la realización de la historia clínica, el examen físico, estudios radiográficos y el planteamiento de los diferentes diagnósticos provisionales. Dependiendo del tamaño, la localización y el comportamiento clínico y radiográfico de la lesión, el profesional decidirá la realización de una biopsia incisional o excisional.

Debido a la baja recurrencia que presenta el carcinoma odontógeno, se recomienda la enucleación del quiste y un buen curetaje. En algunos casos se requerirá la extracción dentaria para permitir el acceso quirúrgico hacia la lesión. Se prepara el paciente para ser sometida a una biopsia excisional de la lesión previo a la cual se realiza punción de la misma obteniéndose una sustancia de consistencia espesa de color amarillento lo cual indica estar en presencia de un queratoquiste. Posterior a ello se procede a realizar el abordaje quirúrgico realizando la exéresis completa de la misma en conjunto con el germen dentario correspondiente al diente en questión y el legrado de la cavidad ósea. La muestra será colocada en formol al 10% y enviada para su respectivo estudio histopatológico dando como resultado definitivo lo que es.

El pronóstico puede ser en este caso bueno pero se deben mantener controles periódicos por las características de recidiva de este tipo de patología.

Conclusiones

El Carcinoma Odontógeno por ser un tumor que no tiene características clínicas ni radiográficas patognomónicas, síntomas imprecisos, comportamiento agresivo en su crecimiento y recidivas frecuentes debe ser siempre tenido en cuenta en los diagnósticos diferenciales de los tumores del maxilar y la mandíbula.

Referencias

  1. Robbins. Anatomía Patológica. Kumar, Cotran, Robbins.
  2. Mariuzzi Anatomia Patologica. Corellazioni Anatomo-Cliniche 2 VOL.
  3. Philip Sapp J, Eversole LR, Wysocki GP. Patología oral y maxilofacial contemporánea. 2 ed. Elsevier.
  4. Barnes L. World Health Organization classification of tumours. Pathology and genetics of the head and the neck tumours.