Acumulaciones: Saturnismo

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Intoxiación por plomo. Saturnismo

DEFINICIÓN DE SATURNISMO

El nombre que recibe esta enfermedad viene del dios griego Saturno al que se le representa como demente, loco. En la antigüedad, los alquimistas denominaban "saturno" al plomo. Por lo tanto, el saturnismo, también llamado plumbosis, es el envenenamiento por plomo del organismo provocando locura, alucinaciones y un comportamiento muy agresivo en los sujetos.

FUENTES DE LA EXPOSICIÓN AL PLOMO

  • Personas que viven en casas construidas antes del año 1976 ya que las pinturas se hacían a base de plomo.
  • Ingesta de colorantes o antióxidos (cromato de plomo, minio, etc…) siendo principalmente niños.
  • Profesionales tales como soldadores, laminadores, chapistas, mecánicos, etc. que se encuentran en continuo contacto con el plomo pudiendo intoxicarse por falta de medidas de seguridad.
  • Cenizas con sales de plomo como las emanaciones tóxicas de fábricas y talleres. La inadecuada manipulación del plomo como insumo para la fabricación de objetos de plástico, cerámicas, municiones, baterías, etc., así como la acumulación del mineral sin el debido cuidado.
  • Plomo en la pintura utilizada en algunos juguetes.
  • Emanaciones vehiculares que desprenden los vehículos cuyos combustibles contienen plomo.
  • Cañerías o soldaduras de plomo por las que fluye agua potable.
  • Cabezales metálicos de los sifones de soda al ser atacados por el ácido carbónico, formando carbonato de plomo.
  • Alimentos envasados en latas de conserva, donde el contenido ácido (vinagre) origina acetato de plomo con el metal usado en la soldadura.
  • Frutas tratadas con arsenito de plomo como insecticida.
  • Perdigones alojados en el cuerpo a causa de un disparo liberan cantidades ínfimas de plomo.
  • Labiales mágicos, especialmente los marroquíes (la presentación viene en distintos colores (verde, morado, azul...), pero todos tiñen en gama de rojos a rosas), una moda actualmente muy extendida que puede provocar la acumulación de plomo en el organismo.

INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO

Según las últimas estadísticas de los Centros para el Control de las Enfermedades (Centers for Disease Control, CDC) se estima, que 890.000 niños en Estados Unidos entre los 1 y 5 años de edad tienen niveles elevados de plomo en la sangre y más de una quinta parte de los niños afroamericanos que viven en casas construidas antes del año 1946 tienen niveles elevados de plomo en la sangre.

Si bien el problema de la intoxicación por plomo está generalmente ligado a situaciones de pobreza, no es un padecimiento exclusivo de las minorías étnicas o de bajos recursos, ya que realmente toda la población está expuesta. Un análisis de DNA de un cabello de L.V. Beethoven revelaron que murió por dicha enfermedad, y que también podría ser la causante de su sordera, probablemente resultado de su pasión por el pescado (contaminado con plomo) del Danubio. Las crisis de salud de Goya y V. Van Gogh son atribuidas a esta enfermedad como resultado del manejo casi constante del albayalde hecho con plomo en sus pinturas. Los romanos guardaban el vino en recipientes con plomo y la acidez de esta bebida hacía que parte del plomo se disolviera y fuera ingerido cuando tomaban el vino. Nerón pudo ordenar quemar Roma por comer también en platos de plomo. En Japón el maquillaje tradicional de geishas, maiko (aprendices de éstas) y actores de teatro Kabuki constaba de una base blanca elaborada originalmente con plomo que ennegrecía la piel siendo posteriormente absorbida por el organismo.

En investigaciones de la OMS, el plomo traspasa fácilmente las paredes de la placenta y su concentración en la sangre del recién nacido es similar o mayor que la de la madre. Ello provoca en el feto una reducción de su inteligencia y un bajo peso al nacer con el consecuente deterioro en calidad de vida en las generaciones futuras.

En los niños la tasa de absorción es de un 50%. Mientras que en adultos de un 20%, resultando especialmente dañino incluso a niveles que antes se consideraban inocuos.

PATOGENIA mecanismos de su desarrollo

El plomo (Pb) puede entrar en nuestro organismo por varias vías, inhalación, absorción por la piel, pero principalmente la oral; el saturnismo hídrico es aquel que se produce a través del agua ingerida, ya que el plomo, no confiere gusto al agua ni a los alimentos. Los criterios de absorción se obtienen con el análisis de coproporfirina III en orina (las concentraciones en orina son fijas, mientras que las plasmáticas cambian fácilmente) para detectar la presencia de plomo en la sangre, el análisis más utilizado es la espectrofotometría de absorción atómica en cámara de grafito.

Inicialmente se localiza en el riñón (epitelio tubular), e hígado, luego en el hueso, dientes y pelo; sólo en pequeñas cantidades se acumulan en el encéfalo y gran parte en la sustancia gris y ganglios basales. En el transporte en la mucosa gastrointestinal, el plomo y el calcio establecen una competencia por el mecanismo de transporte común, habiendo una relación reciproca entre el contenido de calcio de los alimentos y la absorción de plomo. El 90% del plomo, se va depositando en el tejido óseo, a modo de trifosfato plúmbico en lugar de trifosfato cálcico, los factores que modifican la distribución del calcio tienen la misma acción en el plomo; de este modo, la ingestión abundante de fosfato permite el almacenamiento de plomo en el esqueleto, y en menor concentración en tejidos blandos. La ingestión abundante de calcio, sin que aumente la de fosfato, posee un efecto semejante, por la competencia que éste establece con el plomo por el fosfato disponible. La vitamina D tiende a estimular el depósito de plomo en los huesos si se encuentra con una cantidad suficiente de fosfato; de no ser así, el depósito de calcio tiene prioridad sobre el de plomo.

En la radiografía de huesos largos encontramos “líneas de plomo”, depósitos en forma de anillo de mayor densidad en los centros de osificación del cartílago epifisario y de una serie de líneas transversales en la diáfísis. La hormona paratiroidea y el dihidrotaquisterol movilizan plomo desde el esqueleto e intensifican su concentración en la sangre, así como su excreción por la orina. La plombemia es una concentración normal hasta 40 mg por 100 gramos de sangre, de 40 a 80 mg lo consideramos presaturnismo o “contaminación” y la plomburia es más de 80 mg de plomo, indicando saturnismo.

Intoxicación aguda

La intoxicación aguda es relativamente rara. La absorción rápida de grandes cantidades de plomo puede originar un síndrome de choque a consecuencia de la pérdida masiva de líquidos en el tubo digestivo. En sus primeras fases provoca astringencia, sed, regusto metálico, seguido de dolor abdominal, vómitos de aspecto lácteo por su alta concentración de cloruro de plomo, heces negras por sulfuro de plomo, daña seriamente los riñones, etc… pudiendo terminar con el sujeto en uno o dos días, pero si sobrevive a un episodio agudo, el paciente mostrará signos de intoxicación crónica.

Intoxicación crónica

Los efectos dañinos se dividen en seis categorías:

1. Efectos en el tubo digestivo o cólico saturnino: afecta al músculo liso del intestino, dando como resultado síntomas imprecisos como anorexia, malestar generalizado y molestias musculares. En estados más avanzados provoca espasmos intestinales y dolor abdominal intenso provocado por la rigidez de los músculos abdominales en la región del ombligo. Las alteraciones funcionales en el organismo son motivadas por la acción indirecta del plomo a través del disfuncionalismo de la fibra muscular lisa teniendo una mayor prevalencia en adultos.

2. Efectos neuromusculares o parálisis saturnina: cambios degenerativos en las motoneuronas y sus axones, produciendo debilidad muscular, fácil fatiga y finalmente parálisis. Afecta a los grupos musculares más activos como extensores del antebrazo, carpo, dedos de la mano y músculos extraoculares.

3. Efectos en el sistema nervioso central: al ser un metal pesado neurotóxico, una vez en el torrente, ocasiona daños neurológicos irreversibles (desmineralización, atrofia y degeneración de los nervios periféricos, siendo el asta anterior de la médula la más afectada) hasta llegar al cerebro. Provoca hipertensión arterial, vértigo, cefaleas, insomnio, inquietud, torpeza, etc…. Tiene mayor prevalencia en niños.

4. Efectos hematológicos: en concentraciones de plomo cercanas a 80mg/dl se ve en los eritrocitos un moteado basófilo, consecuencia del efecto inhibidor del plomo en la enzima 5´-nucleotidasa, tan solo 1 mg. diario durante 15 días basta para que aparezcan glóbulos rojos punteados. Si los niveles persisten se podría manifestar como una anemia microcítica hipocrónica, (muy parecida anemia por deficiencia de hierro), dando lugar a un acortamiento de la vida de los eritrocitos, destrucción de su membrana y una inhibición de la síntesis de hem. Existe una inhibición de la deshidratasa y la ferroquelatasa de δ=aminolevulinato (δ=ALA), encimas que dependen de sulfhidro. La ferroquelatasa es la enzima de la cual depende la incorporación del ión ferroso hacia la protoporfidina, con lo que se forma hemo. Cuando la ferrroquelatasa queda inhibida por el plomo, la protoporfidina excesiva toma el lugar del hem en la molécula de hemoglobina. La intoxicación en seres humanos se caracteriza por la acumulación de la protoporfidina IX y hierro no hemo en eritrocitos, por acumulación de δ=ALA, y por una mayor excreción en la orina.

5. Efectos renales: la toxicidad en los riñones se manifiesta por un trastorno tubular irreversible (por exposición aguda) o por una nefropatía intersticial irreversible (exposición crónica).

6. Otros efectos: existen también macromoléculas que pueden sufrir daños estructurales y funcionales a consecuencia de la unión del plomo con los ácidos nucleicos. En concentraciones elevadas el plomo puede ser mutágeno; sin embargo, si estas concentraciones se presentaran en un organismo antes de ocurrir la mutagenicidad, el organismo moriría por los daños renales, hepáticos y del sistema nervioso. No obstante, hasta el momento no se ha demostrado que el plomo pueda ser carcinogénico a las concentraciones que causan intoxicación crónica y existen dudas sobre su capacidad teratogénica (capacidad de producir malformaciones en el feto).

El plomo puede además interaccionar con los lípidos, básicamente con los fosfolípidos de las membranas y particularmente con aquellos que poseen carga negativa; pero el problema principal no resulta de la interacción entre ellos, sino de la posibilidad de inducir lipoperoxidación. Solamente a concentraciones elevadas, el plomo es capaz de inducir por si mismo lipoperoxidación; sin embargo, en dosis bajas puede producirla si están presentes grupos "hemo" libres o hierro. Debido a que la intoxicación crónica con plomo induce el incremento de la concentración de ácido delta-aminolevulínico, de protoporfirinas eritrocitarias libres, de grupos hemo libres y de hierro libre, aún a bajas concentraciones el plomo puede tener un efecto oxidativo. Incluso llega a interferir en el metabolismo de la vitamina D.

MORFOLOGÍA

Tono cenizo de la piel y palidez de los labios‎
Ribete de Burton
  • Provoca un tono cenizo de la tez y palidez en los labios.
  • Moteado de la retina.
  • Variaciones en la presión arterial.
  • Aspecto de envejecimiento prematuro (postura desgarbada, hipotonía muscular).
  • Ribete gingival de Burton, (coloración negra grisácea en la unión del diente con la encía debido a la putrefacción de alimentos y su unión con el sulfuro de plomo) eliminable mediante una buena higiene oral y dental.
  • Hipospermia (menor número de espermatozoides)

COMPLICACIONES

En estadios avanzados encontramos movimientos musculares exagerados, insomnio, pesadillas, estado maníaco, coma, hasta la muerte. En casos severos el paciente es tratado con quelantes, (sustancia que se une con iones metálicos formando una estructura molecular (quelato) en la que los iones metálicos se hallan unidos a un compuesto orgánico; el átomo central suele ser un metal. Estas sustancias químicas provocan que partículas pequeñas se unan entre sí para formar una mayor que precipita con más facilidad).

DIAGNOSTICO

  • Cefaleas, cólicos y náuseas.
  • Anemia y debilidad.
  • Estreñimiento y trastornos gastrointestinales.
  • Parálisis en muñecas y tobillos.
  • Incapacidad de lectura.
  • Problemas psicomotores.
  • Conducta antisocial, agresiva o delictiva.

Los niños han manifestado:

  • Dolor de cabeza y mareos.
  • Dolor de barriga y náuseas.
  • Dolor en nariz y garganta.
  • Falta de apetito.
  • Escozor y manchas en la piel.
  • Ahogos.
  • Cólicos y calambres.
  • Cansancio y agresividad.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

  • Daños en el sistema nervioso central.
  • Retarda el crecimiento por la lenta acumulación de plomo en los huesos.
  • Disminución de la inteligencia.
  • Retraso en el desarrollo motor.
  • Deterioro de la memoria.
  • Problemas de audición y equilibrio.


Como medidas preventivas podemos tener en cuenta la reglamentación para el empleo y uso de materiales y equipos manufacturados en plomo implicados en los procesos de producción y elaboración de alimentos. No fumar en ambientes contaminados, lavarse las manos antes de comer ya que una recuperación completa de una intoxicación crónica con plomo puede tomar desde meses a varios años. Es un tóxico acumulativo que se elimina lentamente del organismo. Tarda aproximadamente treinta años para ser eliminado de los huesos. El 80% se elimina por la orina, y el 10% por materia fecal, también en menor grado se elimina por la bilis, sudor, y saliva.

BIBLIOGRAFÍA

Páginas web

  1. WHO. Water Sanitation Health.Water-related Diseases: Lead poisoning
  2. Es.Wikipedia - Saturnismo
  3. En.Wikipedia - Lead poisoning
  4. Clínica Dam - Intoxicación por plomo
  5. Amores Oliveros J. Saturnismo y homeopatía: ¿Casualidad o causalidad?. Estudio de 4 casos de intoxicación por plomo. HOMÉOPATHE INTERNATIONAL
  6. Imagenmed - INTOXICACIÓN POR PLOMO (Saturnismo) [octubre 2005]
  7. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) Saturnismo infantil. Información para promover los intereses de la infancia y adoptar medidas.
  8. El Ergnomista. Salud pública - Plomo
  9. Diccionario - Glosario Lombricultura y Ag. Orgánica: Quelantes

Libros

  • Rubin. Patología Estructural: Fundamentos clínicos en la Medicina. Mc-Graw Hill Interamericana 4º ed. Pág. 303,304